Toda mar
el liquen tu refugio
Y en tu pelo, las piedras
"(...) No vayas a creer lo que te cuentan del mundo, en realidad el mundo es incontable, en todo caso es provincia de ti" Mario Benedetti, "Mundo, Las soledades de Babel"
Como mujer que engendra a otra mujer yo, mujer, te absuelvo a ti, mujer, de todos nuestros pecados,
Yo, mujer, redimo nuestras culpas
Nuestros tropiezos, nuestros suicidios callados, nuestra inmundicia, nuestra compunción
Yo, mujer, te absuelvo de todo pecado, de toda prisa, de todo dolor
Como mujer que engendra a otra mujer, como Odalisca, como Medusa, como pagana
Yo, mujer.
Sentada esperas el milagro hecho sortilegio de los días que pasan en zancadas de reloj de gigante y no puedes parar la aguja que se clava en la llaga. Y hasta aquí, ahora, qué ha sido de ti?