He sido.
Llama,
Carne
Luz.
"(...) No vayas a creer lo que te cuentan del mundo, en realidad el mundo es incontable, en todo caso es provincia de ti" Mario Benedetti, "Mundo, Las soledades de Babel"
Y la lágrima que se derrama. Es la noche, la culpa, el frío. Inconsistencia, es río. Se filtra transparente y es derrota, astucia, tierra. Calma contrahecha, cueva, sutileza.
Lágrima que se desliza entre la nada. Profunda desazón que circula perenne entre los huesos. Oscuro el presagio. Inútil la culpa. Vuelva la calma a reinar en la miseria. La dicha huye del centro y recala en los bordes, contenida, se derrama, es luz escondida. Las ramas transparentes; heridos los ojos, caen los párpados. Es la nada.
El tiempo detenido en el milímetro de la ausencia. La quietud bordea el ánimo de los párpados. Celestes se elevan encadenando agua con lágrima. Músicas repetidas en el instante único en que el viento aúlla a través de la rendija, desparramando un rayo de sol azulado. Insiste el grito de luz. Ciegos estamos. Sordos a la belleza de los días.