Me he sacado las tripas
minuciosamente
las he contado
ordenado
lavado
(en el agua fría del río)
Purificadas
han vuelto a su lugar
libres de todo mal,
de toda culpa
Ni una sola partícula
(de odio)
que rompa su inmaculez
Ni un solo jirón de rencor que ahogue con su rabia
Sólo tripas
limpias
ordenadas
lavadas
secando
al sol
del perdón
quinta-feira, 10 de junho de 2010
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Seguro que cada vez te vas a sentir mucho mejor.....Y Yo me alegraré.Bss
ResponderEliminarComo muñeca de trapo
ResponderEliminardestripada.
Muñeca de trapo sin tripas. Menudo símil. Secando al sol, tras lavarse por dentro y por fuera. Tengo fotos que lo ilustran... ¡dónde dormirán!
ResponderEliminarAl otro anónimo: sí, destriparse, limpiarse, secarse al sol (orearse), sienta de maravilla a las interioridades.
ResponderEliminarMmmm... qué placer leer este poema... qué gustito poner las tripas a remojo y limpiarlas de todo lo sucio. Me encanta guapetona. Siempre me gustó tu estilo: carnal, visceral y tan humano. Sigue siempre tan libre y tan fiera.
ResponderEliminarUn abrazo enorme,
Laura (Garabata Rebelde)