La niña que soy (y fui) está dispuesta a comerse el mundo, incluidas las madalenas de Proust
Subscrever:
Enviar feedback (Atom)
"(...) No vayas a creer lo que te cuentan del mundo, en realidad el mundo es incontable, en todo caso es provincia de ti" Mario Benedetti, "Mundo, Las soledades de Babel"
Quiero mandarinas de otoño y magdalenas de equinoccio.
ResponderEliminarLos frutos del otoño quiero.
ResponderEliminar¿Seré yo la mandarina feliz?...
Voy a ver qué dice de esto mi oráculo.
Un año después, arde la cocina de mis memorias. Las magdalenas son un buen alimento para el invierno.
ResponderEliminar