sexta-feira, 1 de outubro de 2010

Mandarina feliz

Las primeras mandarinas de la temporada me conectan con las posibilidades de la niñez.
La niña que soy (y fui) está dispuesta a comerse el mundo, incluidas las madalenas de Proust

3 comentários:

  1. Quiero mandarinas de otoño y magdalenas de equinoccio.

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  2. Los frutos del otoño quiero.
    ¿Seré yo la mandarina feliz?...
    Voy a ver qué dice de esto mi oráculo.

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  3. Un año después, arde la cocina de mis memorias. Las magdalenas son un buen alimento para el invierno.

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