domingo, 5 de abril de 2015

sangras. la carne espera

se repiten los ecos
llantos
gemidos
las heridas duelen
más
la carne espera
los ojos abiertos
la piel escuece
la sangre brota
aullidos que estremecen
la ira duele
grita un suicida
no hay retorno
sigues caminando
entre las algas pegajosas
y cuerpos inertes
una estrella de mar
te recuerda una punzada de sal
en mitad del pecho
sangras
una piedra clava su lujuria
y sigues sin mirar atrás.
el mar es hueco
la tierra ácida
las tempestades
las algas en mitad de la garganta

(estamos aquí de paso)

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