Lágrima que se desliza entre la nada. Profunda desazón que circula perenne entre los huesos. Oscuro el presagio. Inútil la culpa. Vuelva la calma a reinar en la miseria. La dicha huye del centro y recala en los bordes, contenida, se derrama, es luz escondida. Las ramas transparentes; heridos los ojos, caen los párpados. Es la nada.
sexta-feira, 25 de setembro de 2015
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