domingo, 4 de abril de 2010

A deshora

Soy la que recorre peluquerías olvidadas con pelos de alambre subiendo las enredaderas, secas. Soy la que olvida el billete junto a las vías del tren, la que canta bajo el techo de un quiosco casi en ruinas, sediento de orines. La que cruza puentes, sueña montañas y merienda cada noche un plátano con un trozo de pan caliente, la merienda de los niños sin fe. La que dibuja fotografías con troncos y rostros, la que bebe en las palmas de las manos de muchas fuentes, de todas, hasta que se agota. La fuente nunca deja de brotar. La que busca el agua del río para nadar a deshora, la que aspira el mar sobre la bruma del asfalto,la que asalta bancos de madera y rotulador, la que dibuja puntos de sombra con los ojos cerrados.

2 comentários:

  1. Bendita deshora que se sale de lo impuesto.Si esa deshora provoca Felicidad...mejor que mejor, no?.

    ResponderEliminar
  2. Precisamente, es la que nos puede salvar

    ResponderEliminar